Acompañar grandes cambios entre los 2 y 3 años

Cuando el mundo se vuelve más grande Entre los 2 y 3 años los niños y niñas empiezan a tomar mayor conciencia de su entorno. Aparecen nuevas experiencias: jardín infantil, cuidadores distintos, separaciones más largas, cambios de rutina.

Aunque parezcan “más grandes”, siguen necesitando mucha contención emocional para enfrentar estos cambios.

 

Anticipar: la clave para acompañar mejor

Los cambios son más fáciles cuando se explican antes.

  • “Mañana vamos a ir a un lugar nuevo.”
  • “Después de almorzar, viene el jardín.”
  • “Te va a ir a buscar mamá/papá más tarde.”

Anticipar reduce ansiedad y les permite prepararse emocionalmente.

 

Rutinas que se mantienen (aunque todo cambie)

Cuando hay cambios externos, mantener ciertas rutinas conocidas da seguridad:

  • El mismo ritual antes de dormir.
  • El mismo objeto de apego (peluche, manta).
  • Horarios similares de comida y descanso.

Estas pequeñas constantes funcionan como un ancla emocional.

Separaciones: cortas, claras y confiables

Al despedirse:

  • Evita irte sin avisar.
  • Despídete con calma y seguridad.
  • Cumple lo que prometes (“vuelvo después de la siesta”).

Las despedidas largas o dudosas suelen generar más angustia.

 

Accidentes, retrocesos y cansancio

En períodos de cambio pueden aparecer:

  • Más llanto.
  • Problemas de sueño.
  • Accidentes o retrocesos en hábitos.

Todo esto es normal. No es retroceder: es adaptarse.

👉 En estas etapas, pañales de buena absorción siguen siendo un gran apoyo para acompañar el proceso sin presión.

 

Tip Tutte

Acompañar grandes cambios no es apurar ni exigir adaptación inmediata. Es estar disponibles, sostener y confiar en que, con tiempo, todo se acomoda.