Las rutinas no son horarios estrictos ni exigencias. Son pequeños acuerdos diarios que ayudan a anticipar lo que viene y a reducir el estrés, tanto para ellos como para los adultos.
Cuando un niño sabe qué viene después, se siente más tranquilo.
Rutina de la mañana
No tiene que ser igual todos los días, pero sí similar.
Rutina de comidas
Rutina de higiene y cambio
Los cambios de pañal se vuelven más rápidos y dinámicos. Tener todo a mano evita tensiones innecesarias.
👉 Pañales flexibles y wipes suaves ayudan a que el cambio sea rápido y sin incomodarlos.
Rutina de cierre del día
Habrá días distintos, salidas, visitas y excepciones. Y está bien.
Lo importante es que la estructura general se mantenga, aunque los detalles cambien.
Las rutinas se construyen de a poco. No busques perfección: busca repetición, calma y flexibilidad.